ELEONOR ESTÉVEZ- Para que cualquier empresa sea competitiva hoy en día, y se diferencie de las demás, debe ser innovadora y creativa. Y, especialmente, en una agencia de comunicación: Es lo que esperan clientes y medios de comunicación. Si una agencia no es creativa, ¿cómo va a comunicar creativamente a sus clientes?. Ambos requisitos están ligados: la innovación consiste en hacer realidad nuevas ideas que solo surgen pensando diferente; siendo creativos.

La mente sigue patrones de pensamiento fijos, fruto de un intento de optimización de procesos que, en ocasiones, nos impide tener en cuenta nueva información. Ya Edward de Bono en 1970 escribió el libro El pensamiento lateral. Un manual de creatividad, en el que señalaba que hay que entrenarse con ejercicios prácticos de manera que, posteriormente, podamos aplicarlo de forma sistemática en nuestro día a día. Por otro lado, los niños son más creativos porque están más acostumbrados a pensar sin estos “los límites de nuestra propia mente”. Para ellos todo es nuevo, no dejan de aprender y se fascinan con los pequeños detalles ya que no tienen estructuras preestablecidas. Debemos conseguir que los empleados de las agencias vean las cosas desde el punto de vista de un niño, se empapen de tendencias y novedades y mantengan una mente abierta. Que se sientan bien consigo mismos, motivados con su trabajo y, en definitiva, felices, facilita la capacidad de generar ideas “out-of-the-box”.

Hace tiempo que vi esta ilustración y me parece que da en el clavo:

aliciacomunicacion-40-formas-de-mantenrese-creativo

¿Cómo podemos aplicar todas estas ideas entre los empleados de una agencia? Veamos algunas formas de despertar su creatividad que se deben aplicar de forma complementaria.

1. Estudiando casos de éxito de diferentes campañas de otras agencias, tanto las que han obtenido premios como las que no. Desarrollar un pensamiento crítico: por qué han triunfado, qué podemos aprender de ellas, qué aportan de innovador. No se trata de copiar, sino de abrir la mente y aprender a mirar por encima del hombro para conseguir ver el enfoque que se le dio a esa campaña en concreto y qué barreras se tuvieron que superar. Pero, no obstante, no basta querer ser igual de creativos que nuestros competidores si no tenemos los recursos para ello.
2. Fomentar actitudes proactivas, un ambiente colaborativo e integrar en el alma de la empresa un tiempo y espacio de esparcimiento. Obviamente, no hace falta llegar al nivel de las oficinas de Google, con toboganes y salas de videojuegos, o de Coca-Cola, con biblioteca y gimnasio propios. Pero sí una zona común donde los empleados puedan charlar sin molestar a nadie, desconectar, relajarse, leer prensa y revistas, ver la televisión o escuchar la radio (tres cosas básicas para un profesional de la comunicación).
3. Enseñar herramientas que desarrollen el pensamiento lateral. Como por ejemplo acertijos y juegos: ¿Para qué sirve una silla además de para sentarse? También hay técnicas como la nube de palabras, que consiste en escribir alrededor de una palabra todas las que nos vengan a la mente relacionadas con ésta. Por ejemplo para una campaña sobre un nuevo servicio de seguridad jurídica, podemos escribir en el centro servicio, seguridad y jurídica. Una vez que tengamos varias ramificaciones y llegamos a un quinto grado, podemos intercalar las palabras finales, y obtendremos asociaciones nuevas que nuestra mente no había creado por sí misma.
4. Fomentar un horario de salida que permita a los empleados tener tiempo libre y no mandarles trabajos de última hora. O no pedirles que sacrifiquen su fin de semana por una tarea que ya debería estar planificada. Son acciones que a la larga “queman” al empleado y le desmotiva “apagando” su creatividad.

Lo que no se puede esperar de los empleados de una agencia es que sean creativos sin tener tiempo de seguir la actualidad del sector, las tendencias, ver películas, series, ir al teatro, o dedicar su tiempo libre en lo que realmente quieran. Sepultarles de tareas diarias meramente ejecutivas sin que tengan un respiro para sentarse 5 minutos y pensar, es pan para hoy y hambre para mañana. En definitiva, hay que buscar la manera de dejarles espacio y tiempo libre para busquen sus propias formas de ser creativos.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *