ORIOL COMA- La comunicación digital, o el arte de combinar los bits con las letras, se ha convertido en estos últimos tiempos en uno de los ejes principales en la estrategia de comunicación de cualquier empresa que pretenda mantener un perfil de comunicación activo. Así pues, toda empresa que se precie tiene en su haber, al menos, un sitio web y, normalmente, varias redes sociales para “comunicarse” con sus clientes y seguidores.

una “moda” ha arrastrado a multitud de empresas a emprender acciones comunicativas sin responder a una estrategia

Es indudable que comunicar utilizando canales digitales nos permite llegar a nuestro público con una gran inmediatez y flexibilidad, pero esta misma fluidez de la tecnología nos hace caer muchas veces en el error de no establecer una estrategia de comunicación clara y definida cuando hablamos del mundo digital.

Las redes sociales son un claro ejemplo de cómo una “moda” ha arrastrado a multitud de empresas a emprender acciones comunicativas sin responder a una estrategia predefinida. Muchas crearon, por ejemplo, su propia página de Facebook sin reflexionar sobre si sus clientes utilizan esta red para buscar contactos comerciales. Mantener una red social activa implica la inversión de no pocos recursos humanos y económicos, teniendo muchas veces esta inversión un retorno más que dudoso.

Otra de estas “modas” digitales se esconde tras el SEO (Search Engine Optimitzation). Detrás de estas siglas, que seguramente nos resultarán a todos más que familiares, no se esconden más que una serie de técnicas para hacer que nuestros contenidos digitales (todo aquello que se publica en Internet) sea fácilmente localizable por los buscadores y que se posicione de la mejor manera posible. Esta tarea es uno de los mayores retos a los que se enfrentan muchas organizaciones que intentan posicionar sus contenidos en las primeras posiciones de los buscadores que, generalmente, son las únicas que realmente son leídas.

¿Buscan nuestros clientes nuestros servicios en Internet?

La normas de Internet establecen, de forma resumida, que lo primero que se debe hacer para conseguir este objetivo, incluso antes de crear ningún contenido, es lo que se llama Keyword Research. Esto no deja de ser la búsqueda de las mejores palabras clave por las que pretendemos que los buscadores nos encuentren. Una vez definidas estas palabras clave, debemos aplicar técnicas de SEO Writing para insertarlas en nuestros textos en la forma y la periodicidad adecuadas para que los buscadores las localicen pero no las detecten como posible spam. Finalmente, hay que utilizar una política adecuada al insertar elementos multimedia en nuestros contenidos ya que nos ayudará enormemente en el posicionamiento de los mismos. Respetando estas normas y utilizando la tecnología adecuada en nuestro sitio web, podemos esperar que nuestros contenidos sean posicionados satisfactoriamente de una forma orgánica. Todo esto implica una carga de trabajo para nada despreciable y altamente especializada.

No obstante en la promesa de unos buenos resultados y un posicionamiento en las primeras páginas de los buscadores para búsquedas relacionadas con nuestras palabras clave, lo que realmente debemos preguntarnos es: ¿Buscan nuestros clientes nuestros servicios en Internet? ¿Qué pasa si somos el primer resultado que devuelven los buscadores para una determinada palabra, que define perfectamente nuestro negocio, pero su volumen de búsqueda en Internet es despreciable?

Aunque nuestros contenidos sean buena calidad y estén optimizados para SEO, esto no nos garantiza el éxito de los mismos, ya que no todos los contenidos son buscados de la misma forma en Internet.

Así pues, y para finalizar, debemos tener en cuenta que es imprescindible una correcta planificación de la presencia que una empresa/marca quiere tener en Internet y cuál va a ser la forma en que nuestros clientes nos van a localizar. Solo de esta forma se pueden optimizar los recursos que se destinan a la comunicación online y obtener un retorno en la inversión realizada.

2 Comments

  • Hola!

    Por el camino que va Google, el SEO va a acabar siendo cosa para las empresas con mayor capacidad adquisitiva. Con cada nueva modificación del algoritmo se traduce en tener que dedicar más tiempo para posicionar y mantener webs en los rankings…

    Los expertos SEO necesiten más tiempo, y en consecuencia suban sus tarifas. En poco tiempo Google conseguirá que quien quiera obtener rendimiento de él, tenga que pasar sí o sí por la caja de Adwords.

    ¿Qué opinas Alicia?

  • Humpty Dumpty

    Hola amigo,

    Nosotros opinamos que no hay que obsesionarse con los aspectos más técnicos del SEO, simplemente lo que hay que hacer es ponérselo fácil al robot de Google para que entienda de qué va tu página y muestre la información que tú consideras que es relevante. El algoritmo, creemos, trata de ser cada vez más semántico e intenta tener en cuenta conceptos relacionados con la experiencia del usuario para posicionar las webs. No es que el title o la meta description sean irrelevantes, porque le facilitan la vida a Google, pero el posicionamiento de tu página vendrá mucho más marcado por su usabilidad, su facilidad de navegación, y la calidad de sus contenidos … que se traducen en mejoras de las analíticas de la web, que al final es lo que valora Google. El experto en SEO es, cada vez más, el creador de contenidos, y no el que sabe de etiquetas meta.

    Gracias por comentar, y buen fin de semana.

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