VÍCTOR MELERO – Diseñador Gráfico

Si la información es poder, no cabe duda que las redes sociales dominan el mundo. Y con mucha diferencia. Dime tu nombre y te diré quién eres. No, espera, mejor dime tu user name y te diré quién eres tú y todos los que te rodean. Cuál es tu plato de comida preferido, tu restaurante por excelencia, la última prenda de ropa que te has comprado, la boda del primo de tu tía a la que has tenido que ir solo porque tu pareja no te ha podido acompañar (tenía fuertes dolores intestinales: “me hubiera encantado compartir ese momento contigo, amore”) cuál es tu creencia religiosa, dónde has decidido pasar tus últimas vacaciones, tu color favorito, con que tendencia política te puedes llegar a identificar… Puedo seguir describiendo ejemplos como los anteriores pero para eso solo basta con que abras la red social que prefieras.

Escuchas la música que más te gusta a través de Spotify, cuelgas tus fotos en Flickr, tus vídeos en YouTube o Vimeo, transmites tus opiniones en tu blog o en Twitter, defines tus aptitudes profesionales en LinkedIn, tus gustos en Pinterest y para todo lo demás… ahí está Facebook. Dicho esto, disculpa mi osadía al afirmar que Internet sabe más sobre ti que tus padres.

Dime tu ‘user name’ y te diré quién eres. Tú y todos los que te rodean

Piénsalo, vas por la calle paseando y se te acerca un extraño, ¿Serás tan “amable” (por decirlo de algún modo) de darle toda esa información? Probablemente, no. Sin embargo, no tienes reparo en compartirla con tus 400 y pico amigos que tienes en Facebook. La información está ahí, y no hace falta ser precisamente un experto en navegación para dar con ella.

Volvamos ahora al punto de partida. Si la información es poder, y las redes sociales dominan el mundo, entonces, tu eres el negocio. ¿Nunca te has preguntado quién más (a parte de tus 400 y pico amigos, claro) puede estar interesado en todo lo que compartes a diario?

Reconozcámoslo y dejémonos de hipocresías. Si todos estos servicios son gratuitos, no es porque Zuckerberg o los creadores de cualquier otra de las redes sociales sean almas caritativas que hayan querido compartir con nosotros todos sus conocimientos para hacernos una vida “mejor”. No.  Es sencillamente porque el dinero lo sacan contigo. Nada más lejos de la realidad.

Da pena admitirlo, rabia e incluso frustración, pero esa información que con tanta ilusión has compartido, ya no te pertenece. Las redes sociales se han convertido en el peaje que las empresas deben pagar para saberlo todo de ti, y el precio para poder acceder sin visado a nuestras vidas privadas parece irrisorio. ¿Estaremos perdiendo de vista el valor de la privacidad?

Si la información es poder y las redes sociales dominan el mundo, tú eres el negocio

El caso es que, gracias a esa información, las empresas nos conocen hoy mejor que nunca y tienen a su entera disposición el arma más potente que jamás han conocido, dispuesta a disparar sus balas hacia cualquier objetivo con el fin de seguir vendiéndonos sus productos y servicios. Eso sí, esta vez, su mirilla parece estar mejor calibrada que nunca.

Mientras tanto, seguiremos desnudándonos ante las redes para compartir con nuestros amigos lo bien que suena la canción del último disco de nuestro artista favorito en la playa del pueblo donde solemos veranear, mientras gozamos de nuestro día personal. O ya no tan personal.

Eso sí:

Aliciacomunicacion_SimulacionFacebook

 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *